13 mar 2010

Módulo Virtual

La introducción a la modalidad virtual fue bastante completa e interesante, es un mundo de uso de tecnologías de la información y comunicación, que permite trabara temas de manera interdisciplinaria y solidaria, una herramienta que a los que estan en lugares alejados les permite avanzar en conocimientos, y ahora falta solo continuar aplicando lo aprehendido y actualizarse en nuevas tecnologías.

1 mar 2010

..Corrientes EA..

14.2. La eco-ontogénesisii
El concepto de eco-ontogénesis (génesis de la persona en relación con su medio ambiente - Oïkos) ha sido construido por Tom Berryman (2002), al término de sus trabajos que apuntaban a poner al día, traducir y analizar todo un sector de una literatura, sobre todo estadounidense y de inspiración psicológica, centrada en este proceso. Tom Berryman subraya las diferencias importantes en las relaciones con el medio ambiente y con la naturaleza entre los niñitos, los niños y los adolescentes e invita a adoptar prácticas educativas diferenciadas con relación a estos sujetos. Pone también en evidencia que las relaciones con el medio ambiente juegan un papel
importante en el desarrollo del sujeto, en su ontogénesis. Para este autor, antes del tema de la resolución de problemas y en una perspectiva de educación fundamental, son los lazos con el medio ambiente lo que hay que considerar en educación ambiental como un elemento central y primordial de la ontogénesis.
Así como otras teorías del desarrollo humano buscan reconocer períodos o estadios
del desarrollo en los que los educadores tratan a veces de aproximar sus propias
teorías y prácticas, pensemos aquí en la influencia de los trabajos de Freud o de
Piaget, una teoría de la eco-ontogénesis busca caracterizar y diferenciar los períodos particulares en lo relativo a los tipos de relación con el medio ambiente y
asociar a ello prácticas específicas de educación ambiental. (…) Una de las preguntas clave planteadas por la corriente de la eco-ontogénesis podría ser la
siguiente: En nuestros procesos educativos, tanto por el objeto que preconizamos,
como por la lengua que utilizamos y por los medios ambiente en los cuales los
realizamos, ¿en qué « cosmos », en qué mundo, introducimos a los niños?

15. La corriente de la sostenibilidad / sustentabilidad
La ideología del desarrollo sostenible, que conoció su expansión a mediados de los años 1980, ha penetrado poco a poco el movimiento de la educación ambiental y se impuso como una perspectiva dominante. Para responder a las recomendaciones del Capítulo 36 de la Agenda 21, resultante de la Cumbre de la Tierra en 1992, la UNESCO remplazó su Programa Internacional de Educación Ambiental por un Programa de Educación para un futuro viable (UNESCO 1997), cuyo objetivo es el de contribuir a la promoción del desarrollo sostenible. Este último supone que el desarrollo económico, considerado como la base del desarrollo humano, es indisociable de la
conservación de los recursos naturales y de un compartir equitativo de los recursos. Se trata de aprender a utilizar racionalmente los recursos de hoy para que haya suficientemente para todos y que quede para asegurar las necesidades del mañana. La educación ambiental deviene una herramienta entre otras al servicio del desarrollo sostenible.

Según los partidarios de esta corriente, la educación ambiental estaría limitada a un enfoque naturalista y no integraría las preocupaciones sociales y en particular las consideraciones económicas, en el tratamiento de las problemáticas ambientales. La educación para el desarrollo sostenible permitiría paliar esta carencia.

Desde 1992, los promotores de la proposición del desarrollo sostenible predicaban una
« reforma » de toda la educación para estos fines. Se trataba de instaurar una « nueva » educación. En un documento titulado Reforma de la educación para un desarrollo sostenible, publicado y difundido por la UNESCO en el Congreso Eco-Ed que apuntaba a dar seguimiento al capítulo 36 de la Agenda 21, se puede leer: La función de una educación que responde a las necesidades del desarrollo sostenible consiste esencialmente en desarrollar los recursos humanos, en apoyar el progreso técnico y en promover las condiciones culturales que favorecen los cambios sociales y económicos. Ello es la clave de la utilización creadora y efectiva del potencial humano y de todas las formas de capital para asegurar un crecimiento rápido y más justo reduciendo las incidencias en el medio ambiente.(…) Los hechos prueban que la educación general está positivamente ligada a la productividad y al progreso técnico porque ella permite a las empresas obtener y evaluar las informaciones sobre las nuevas tecnologías y sobre oportunidades económicas variadas. (…) La educación aparece cada vez más no solamente como un servicio social sino como un objeto de política económica.

La corriente desarrollista, al igual que las corrientes precedentes, no es monolítica. Ella integra diversas concepciones y prácticas. Entre estas últimas, es importante subrayar aquellas que están más ligadas al concepto de sustentabilidad o viabilidad. La « sustentabilidad » está generalmente asociada a una visión enriquecida del desarrollo sostenible, menos economicista, donde la preocupación por el mantenimiento de la vida no está relegada a un segundo plano.

En respuesta al principio fundamental del desarrollo sostenible, la educación para el consumo sostenible o sustentable llega a ser una estrategia importante para transformar los modos de producción y de consumo, procesos de base de la economía de las sociedades. La propuesta de Edgar Gonzáles-Gaudiano ofrece un ejemplo de visión integrada de preocupaciones económicas, sociales y ambientales en una perspectiva de sostentabilidad.

La educación ambiental para el consuno sustentable se preocupa sobre todo de
proporcionar la información sobre los productos (los modos de producción, los
posibles impactos ambientales, los costos de publicidad, etc.) y de desarrollar en los consumidores capacidades de elección entre diferentes opciones (…). Pero sin embargo se descuida muy a menudo tomar en cuenta las disparidades económicas, la pobreza y la obligación de satisfacer las necesidades fundamentales (…) La educación ambiental para el consumo sostenible debe adoptar estrategias diferenciadas para cada grupo y segmento de la población. Por ejemplo, se requieren estrategias apropiadas para poblaciones vulnerables, analfabetas o privadas de información y de servicios, que tienen un débil poder de compra: se trata de ayudarlas a vencer su vulnerabilidad económica y legal mediante procesos educativos específicos que apunten a « eliminar la pobreza y reforzar la democracia por medio de procesos participativos y la valorización de productos culturales ».La educación ambiental para el consumo sustentable debe considerar los procesos sociales actuales ligados al fenómeno de la globalización (por ejemplo, el ataque a la identidad y la fragmentación de los grupos sociales). La identidad social está cada vez más ligada al consumo de ciertos productos (vestuario, música, alimentación, etc.). Las prácticas comerciales actuales han creado condiciones tales que llega a ser inoportuno, por ejemplo, insultar los jóvenes que se identifican más con la música rock que con las canciones folclóricas.

Su identidad ha sido configurada de esta manera; ellos actúan según una concepción
de si mismos y de los otros que difiere de la de sus padres. Esto debe ser considerado en las intervenciones educativas. La identidad no está más simplemente ligada al territorio nacional y a la cultura regional; las dimensiones materiales y simbólicas han sido afectadas por la globalización (…) La educación de los consumidores confronta directamente los intereses corporativos de grandes productores y distribuidores, que en muchos casos han actuado con impunidad. Pero una verdadera ciudadanía no puede existir sin una participación más inteligente en la defensa de los intereses y aspiraciones de la población (…) hacia la valorización de las personas, más allá de la valorización de la riqueza. (Gaudiano, 1999).
Reflexionando sobre esta cartografía del espacio pedagógico de la educación ambiental
La sistematización precedente corresponde a un esfuerzo de « cartografía » de las proposiciones pedagógicas en el campo de la educación ambiental. Hay que notar que este trabajo ha sido desarrollado más en un contexto cultural norteamericano y europeo, explorando entre otros los bancos de datos ERIC y FRANCIS.

Desafortunadamente, a pesar de diversos autores, no integra suficientemente los trabajos de los educadores de América Latina ni de otros contextos culturales. El trabajo queda por continuar …

Elaboremos un cuadro que presente someramente las diferentes corrientes utilizando las categorías siguientes: la concepción dominante del ambiente, el principal objetivo educativo, los enfoques y estrategias dominantes, con una columna que identifique las ventajas y las limitaciones de cada corriente.